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viernes, 17 de julio de 2009

Comunicación no verbal

Cuando escuchamos respecto a la comunicación no verbal, seguramente nos viene a la mente las películas del cine mudo, y sí, efectivamente, ellas son un claro ejemplo de la comunicación no verbal.

Eileen McEntee comenta que la comunicación no verbal se refiere a todas aquellas señas o señales relacionadas con la situación de comunicación que no son palabras escritas u orales.

Ahora bien, una señal o seña es un elemento del comportamiento y presencia de un organismo que es recibido por los órganos sensoriales de otro organismo y que impacta o afecta su comportamiento.

Todas estas señas o señales no son otra cosa que gestos, movimientos de la cabeza, de las manos o de otras partes del cuerpo; también se refiere a la postura, la mirada, la proximidad, el tacto, la orientación, la tonalidad de la voz, la intencionalidad, el vestuario, la imagen y por qué no decirlo, el arreglo personal.

Con todo esto nos podemos dar cuenta que la comunicación no verbal va más allá de simplemente no hablar.

Es importante mencionar que la comunicación no verbal sirve entre otras cosas para reforzar a la comunicación verbal, pero también la contradice, la sustituye o la acentua, regula y/o controla.

Duncan expone que existen algunas modalidades de la comunicación no verbal (CNV) como son:
  • Movimiento corporal o conducta kinésica; es decir, gestos u otros movimientos corporales incluyendola expresión facial, el movimiento ocular y la postura.
  • Paralenguaje; Son vocalizaciones, ciertos sonidos no lingüísticos como la risa, el bostezo, el gruñido y ciertas distorsiones e imperfecciones del habla, tales como pausasrepentinas y repeticiones.
  • Olfato
  • Sensibilidad de la piel al tacto y a la temperatura.
  • Vestuario

La proxémica o comunicación no verbal espacial

Se refiere a las distancias medibles entre las personas mientras estas interaccionan entre sí.

El término proxemia se refiere al empleo y a la percepción que el ser humano hace de su espacio físico, de su intimidad personal; de cómo y con quién lo utiliza.

Otro de los conceptos que seguramente escucharemos cuando se hace referencia a la CNV es el paralenguaje, pero ¿qué es el paralenguaje?

Primero que nada diremos que la paralingüística es el estudio de la expresión de los mensajes no verbales producidos por la voz; con esto podemos decir que las señas vocales son sin duda entonces fenómenos acústicos muy variados pero específicos y que tienen que ver con la calidad de voz, la entonación, vocalizaciones y pausas.

sábado, 4 de julio de 2009

LA COMUNICACIÓN HUMANA: NATURALEZA Y ALCANCES.

EL PROCESO DE COMUNICACIÓN:

Etapas de la comunicación bilateral.
La comunicación es imperativa en todo momento de nuestra vida, por tanto es nuestro deber tratar de hacer nuestros mensajes lo más claros y precisos posibles. Robbins (2004) comenta: “para que haya comunicación se necesita una intención, manifestada como un mensaje que va a transmitirse. Va de un origen (emisor) a un receptor. El mensaje se codifica (se convierte en una forma simbólica) y se transmite por obra de algún medio (canal) al receptor, quien retraduce (decodifica) el mensaje enviado por el emisor. El resultado es una transferencia de significado de una persona a otra”.
Otro concepto que debe estar presente es la retroalimentación, pues a través de ella el emisor corrobora o se entera del efecto de su mensaje, ese origen mencionado continuará proporcionando información o tendrá que reafirmar el primer mensaje transmitido, debido a que el receptor no lo recibió como era esperado. Lo cual conlleva a entender esta comunicación como bidireccional, es decir toma un doble sentido, que le da certidumbre y precisión al emisor, debido a que permite la aclaración de dudas o corrección respecto del mensaje enviado.
Así mismo, dentro de ese proceso puede observarse la comunicación monodireccional, que como su nombre lo indica, solamente toma un sentido; no se espera una respuesta, sólo la acción, y en este caso puede observarse la necesidad de establecer una jerarquía, pues este tipo de sentido se utiliza de un ente superior a otro subordinado, puede ser de un jefe a un empleado, de un profesor a un alumno o bien de un padre hacia su hijo.

Factores personales, físicos y semánticos.
Una de las generalizaciones que Rangel (1990, p. 20) menciona respecto de la comunicación que “la comunicación interpersonal nos afecta y es afectada por nosotros mismos”, es decir, la forma en que interpretemos los mensajes que recibimos condicionan nuestra percepción y por ende nuestras respuestas, en este punto intervienen factores que afectan la interpretación de quien emite y recibe los mensajes, tales factores son los personales, físicos y semánticos.
El primero se divide en aquellos que se refieren a las condiciones individuales y a la capacidad receptiva de las personas, por ejemplo: oído, vista, etc., y los que involucran aspectos como necesidades, motivaciones, experiencia, antecedentes, emociones y otras características personales; un sujeto interpretará un mismo mensaje según su estado de ánimo, un regaño por parte de su jefe directo, quizá no cause un efecto negativo si acaba de enterarse de que se ganó la lotería.
Respecto de los factores físicos destacan las condiciones del entorno, o sea, el mensaje estará influenciado por el ambiente en donde se emite, como el ruido, la iluminación, clima, el manejo de los espacios personales de quienes participan en el proceso de comunicación; por ejemplo, no es difícil deducir el grado de confianza que existe entre dos personas a partir de la distancia corporal, si es una pareja de novios el espacio entre ellos será más estrecho, no así entre un profesor y su alumno.

Por último están los factores semánticos, enfocados al lenguaje verbal que las personas utilizan para codificar sus mensajes, intervienen aspectos culturales, generacionales, de profesiones, entre otros, respecto de los culturales podemos mencionar aquellas palabras que sólo se utilizan en determinadas regiones, para los yucatecos resulta muy común utilizar palabras de origen maya como tuch, que pudiera resultar confuso para los defeños, ya que ellos ignoran que esta palabra significa ombligo.
Conviene considerar la influencia que tienen estos factores en los procesos de comunicación, porque pudiera suceder que tomen más relevancia éstos que el mismo mensaje verbal.
Saber escuchar.
Elemento importante del proceso de comunicación es el receptor, que es el que decide escuchar, para lo cual resulta conveniente definir y diferenciar entre dos conceptos que podría confundirse como sinónimos: oír y escuchar. Oír es un fenómeno sensorial, mientras que escuchar “es un proceso activo que involucra la percepción, la comprensión y otras funciones mentales. Es un proceso selectivo en el cual entre los muchos estímulos de información que son accesibles al receptor en un momento determinado, selecciona nada más aquella información que satisface sus necesidades, deseos y propósitos”.

Podemos concluir que oír es un acto involuntario, mientras que escuchar requiere de la conciencia que quien recibe el mensaje. Resulta pues notable el hecho de que la comunicación es un proceso por demás complejo, es compartir nuestras experiencias, pensamientos, ideas y creatividad con una u otras personas. Cuando hablamos compartimos parte de nosotros y esto siempre tiene efectos, por lo que resulta conveniente poner especial cuidado en lo que decimos, a quién se lo comunicamos y la forma en que lo expresamos.

(Extracto del Manual de Expresión Oral de la UTP)

domingo, 28 de junio de 2009

Hablar en público

Determinar el Objetivo
Se quiere manifestar una opinión sobre un tema determinado.
Simplemente se quiere entretener, etc.

Y a la consecución de dicho objetivo debe orientarse la intervención.

Hablar en público no se limita a tomar a palabra y "soltar" un discurso; hablar en público consiste en lograr establecer una comunicación efectiva con el mismo, en la que uno sea capaz de transmitir sus ideas.
Hablar en público es una oportunidad que hay que saber aprovechar.
Un grupo más o menos numeroso de personas estará escuchando al orador, quien tiene una ocasión única para transmitir sus ideas, para tratar de convencerlos.
Por ello, las intervenciones hay que prepararlas a conciencia, lo que implica no limitarse a elaborar el discurso, sino que hay que ensayar la forma en la que se va a exponer:
El orador tiene que conseguir que el público se interese por lo que les va a decir y esto exige dominar las técnicas de la comunicación.
Una cosa es conocer una materia y otra muy distinta es saber hablar de la misma.
Conocer el tema es una condición necesaria pero no suficiente: hay que saber exponerlo de una manera atractiva, conseguir captar la atención del público y no aburrirles.
El orador tiene que resultar interesante, sugerente, convincente, etc.
Cuando se va a hablar sobre un tema lo primero que el orador tendrá que hacer es dominarlo. En el momento en el que tome la palabra deberá tener un conocimiento sobre el mismo muy superior del que tiene el público. El orador tiene que tener algo interesante que transmitir.
Uno debe evitar a toda costa hablar sobre un tema que apenas domine ya que correría el riego de
hacer el ridículo.
Escribir el discurso es sólo una parte del trabajo y probablemente no la más difícil, ni tampoco probablemente la más determinante a la hora de alcanzar el éxito.
El cómo se expongan esas ideas juega un papel fundamental.
Un mismo discurso puede resultar u tremendo éxito o un rotundo fracaso en función de la habilidad del orador en su exposición.
Aunque resulta natural estar algo nervioso cuando se va a hablar en público, hay que tener muy claro que el público no es el enemigo, que se encuentra acechando a la espera del más mínimo fallo para saltar sobre el orador.
Muy al contrario, cuando el público acude al acto es porque en principio le interesa el tema que se va a tratar y entiende que el orador tiene la valía suficiente para poder aportarle algo.Cuando se habla en público hay que estar pendiente no sólo de lo que se dice, sino de cómo se dice, del vocabulario que se emplea, de los gestos, de los movimientos, de la forma de vestir, etc. Todo ello será valorado por el público y determinará el mayor o menor éxito de la intervención.
Miedo a hablar en público
Como se ha comentado en la lección anterior, el público no es el enemigo, sino que, bien al contrario, son personas que consideran que el orador puede aportarles algo, que no van a perder el tiempo escuchándole.
Por ello, no se debería tener un miedo desproporcionado a hablar en público, algo que, sin embargo, suele ser bastante habitual.
Tener miedo antes de una intervención pública es algo natural, por lo que uno no debería ser excesivamente autocrítico consigo mismo por que le ocurra esto, y no por ello ha de considerarse una persona débil e insegura.
Hay que analizar este miedo que a uno le atenaza y tratar de descubrir las causas que lo originan.
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Temas de comunicación organizacional, comunicación interna. Importancia de la comunicación interna en las empresas y su impacto en el clima organizacional

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